jueves, octubre 01, 2009

Rostro moro


Por Sandra Reyes Torres

De regreso a casa, mire su rostro moro como si fuera un espejo del tiempo, su mirar estaba concentrado en el volante, mientras mis ojos se fijaba en su figura. Volví mi memoria a un especio remoto, de cuando quería ser como el, hablar como el, mirar como el. Cuando él, demoraba mucho de su regreso del trabajo, nacía en mi una angustia incontrolable, miraba por la venta, por la puerta, hasta que por fin le veía llegar. Que feliz me sentía, no importaba como el viniese, sucio, lleno de polvo por su rudo trabajo, yo simplemente brincaba a sus brazos, como queriendo atraparlo para mi.
Después de unos segundos, mi mente vuelve al presente y deja atras ese breve pero profundo reencuentro con mi pasado. Ahora, al volver mi mirada hacia este ser, vuelvo tambien el reencuentro con esas ansias de la lejania, asi que le tomo el brazo con fuerza y pregunto, ¿Recuerdas, cuando quería y añoraba ser como tu? el sin dejar de mirar hacia adelante, una notoria emoción emergió de sus expresivos ojos y dijo si hija, lo recuerdo muy bien, pero que bueno que no termino siendo como yo.

9 comentarios:

Cristian R. dijo...

muakkkkk
me gusto tu escrito

Anónimo dijo...

Sandra una vez más es hermoso lo que escribiste.
Aunque suene tonto me emocione demasiado me trajo miles de sentimientos a la mente.
Me recordaste que yo tambien queria ser como mi padre que para mi es lo maximo y él siempre se señala que bueno que no fui como él.
Todavia a pesar de mis años me angustio cuando no llega a la hora de siempre y empiezo a mirar por la ventana para saber en que momento sonara la reja y vere su sirueta entrar por esa puerta.
Se que tal vez no muchos tienen la suerte de tener un padre buenoy que muchos desean no parecerse a ellos.
yo tengo la felicidad de tener un padre increible y si volviera a nacer volveria a deseear ser su hija.
Y sabes que lastima que no soy igual a mi padre por que seria una mejor persona.

Gracias por todo.

Sandrine dijo...

Que bueno que te gusto, seguí tu sugencia, con respecto al texto...
Un besito... para ti tambien Muakkkkkkk.

Anónimo dijo...

A pesar que no puedo decirte que alguna vez haya sentido algo así por mis padres, creo que ya te he contado como siente mi corazón, a veces de manera muy poco expresiva, pero de igual manera me gustó como describiste ése amor y admiración que deben sentir muchas hijas...espero que mi hija algún día sienta de ésa forma cuando se acuerde de mi. Iván.

Daniela Aranguiz dijo...

Sandra una vez más es hermoso lo que escribiste.
Aunque suene tonto me emocione demasiado me trajo miles de sentimientos a la mente.
Me recordaste que yo tambien queria ser como mi padre que para mi es lo maximo y él siempre se señala que bueno que no fui como él.
Todavia a pesar de mis años me angustio cuando no llega a la hora de siempre y empiezo a mirar por la ventana para saber en que momento sonara la reja y vere su sirueta entrar por esa puerta.
Se que tal vez no muchos tienen la suerte de tener un padre buenoy que muchos desean no parecerse a ellos.
yo tengo la felicidad de tener un padre increible y si volviera a nacer volveria a deseear ser su hija.
Y sabes que lastima que no soy igual a mi padre por que seria una mejor persona.

Gracias por todo.

Marica Cecilia Barraza dijo...

Sandra, felicitaciones por este cuentito...me trae la imagen tierna de mi padre ausente, ese recuerdo que nunca tuve...
Me gustó la narrativa y los elementos que presentas en tu cuento como es la figura agreste, trabajadora y esforzada del padre y su hija que lo admira y lo quiere.

Anónimo dijo...

Interpretación I
Es un cuento hermoso pero triste, sociológico y muestra el problema de la clase para sí. La tristeza del padre de ser quien es no le permite construir un futuro de lucha, la juventud pide explicaciones pero el padre no puede ( o no quiere darlas ) prefiere que su hija (mujer dominada en tanto que su engendro) sea parte de la clase burócrata antes que siga en la proletaria, el error del desclasamiento consiste en que la hija en su interior quiere ser como el padre, por que el padre en sus manos trabajadas tiene la capacidad de mover el mundo, de hacer la sociedad que quiere. Pero muestra su incapacidad para hacerlo en la vergüenza de ser quien es... un "simple" trabajador, su emoción da cuenta de un castramiento que sufrió por la vida, por los patrones indomables que una y otra vez lo explotaron.

Interpretación II
La niña ama al padre, le gustan sus manos ya que ellas pueden acariciarla, sus manos en el volante denotan seguridad, la posibilidad de someterla de hacerla a su semejanza, su figura fuerte de manos trabajadas denotan poder, bestialidad, la pasión, el amor, la capacidad de penetrarla animalmente y ese es el deseo de la pequeña ¿recuerdas cuando deseaba penetrar igual que tú?, la emoción es la represión de la libido más interna por la cual pasa toda mujer en su vida, someter su sensibilidad violenta activa a una pasiva receptiva, el padre y con el la institución, la familia hicieron un buen trabajo. La niña es ahora mujer plena (sometida) ya no corre con su libido corazón latiendo a abrazar a su hombre que no importaba si viniera sucio, ella lo atrapaba para sí, su propiedad su pene ella entre sus piernas sentía a su hombre y eso era lo que importaba, ahora eso ya ha pasado, ella sólo rememora esos viejos recuerdos como si fueran tiempo pasado. Ambos sufren recordando lo que ya no puede volver a pasar, el entrepiernas de la niña ahora sabe que se puede encontrar con el pene del padre y que esto es un tabú.

Sandrine dijo...

Me demore en poner tu comentario, pues lo dude mucho, pero me parecieron interesantes tus interpretaciones, aun cuando las considere lejos de la realidad y sean una copia poco original, en cuanto a que son una visión bastante froidiana del asunto, sacada incluso del cualquier texto de psicoanálisis, además esto es un cuento sencillo, nada del otro mundo,en fin.

Anónimo dijo...

es bello lo que escribes sandrine claudio

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